Los medicamentos para el TDAH no producen daño cardíaco

Un estudio ha concluido que los medicamentos para el TDAH no producen daño cardíaco en los niños

La administración crónica al metilfenidato (Concerta, Medikinet, Rubifén, etc.), un medicamento común para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), no incrementa el daño cardíaco en niños sanos.

Una de las grandes preocupaciones de los padres de niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) son los posibles efectos que la medicación que puedan producir a largo plazo puede acarrear en sus hijos. 

El estudio publicado en enero de 2019 por la Universidad de Buffalo, en Estados Unidos, concluye con un mensaje muy tranquilizador para los padres: el metilfenidato (MFD), uno de los medicamentos más usados para tratar el TDAH, no incrementa los riesgos cardiovasculares en estos pacientes.

El estudio publicado por la revista Pediatric Research, han observado que incluso una terapia con administración de altas dosis de este estimulante mantenidas a lo largo del tiempo no ha dado lugar a ningún daño estructural en el sistema cardiovascular en un ensayo realizado en laboratorio con monos.

Los resultados, según indican sus autores, despejan las dudas planteadas y aportan una evidencia importante a la controversia causada después de que se asociara la utilización de este tipo de medicación con un aumento de la morbimortalidad cardiaca súbita en niños tratados por TDAH.

Motivo de la investigación:

El hecho de que el metilfenidato (MFD) a largo plazo resulte en algún cambio en la función o estructura cardiovascular solo se puede abordar adecuadamente mediante un ensayo aleatorio con un modelo animal que permita una dosis elevada durante un período de tiempo prolongado.

Método de investigación:

Se estudiaron 28 monos rhesus machos ( Macaca mulatta ) de aproximadamente 7 años de edad que habían sido asignados al azar a una de las tres dosis de MFD: control del vehículo (0 mg / kg, bid, n  = 9), dosis baja (2.5 mg / kg, oferta, n  = 9), o dosis alta (12.5 mg / kg, oferta, n  = 10). Los grupos de dosificación se compararon en biomarcadores cardiovasculares e inflamatorios séricos, electrocardiogramas (ECG), ecocardiogramas, biopsias de miocardio y parámetros de patología clínica después de 5 años de dosificación ininterrumpida.

Resultados de la investigación:

Con la excepción de la mioglobina sérica, no hubo diferencias estadísticas o tendencias aparentes de dosis-respuesta en patología clínica, biomarcadores inflamatorios cardíacos, ECG, ecocardiogramas o biopsias de miocardio. El grupo de dosis altas de MFD tenía una concentración sérica más baja de mioglobina (979 ng / ml) que el grupo de dosis baja (1882 ng / ml) o el grupo de control (2182 ng / ml). La respuesta a la dosis fue inversamente proporcional a la dosis ( P  = .0006).

Conclusiones del estudio:

Aunque los hallazgos no se pueden generalizar directamente a los humanos, es poco probable que la exposición crónica al  metilfenidato se asocie con un mayor riesgo cardiovascular en niños sanos.

Fuente:
James D. Wilkinson, Ralph Callicott, William F. Salminen, Satinder K. Sandhu, James Greenhaw, Angel Paredess, Kelly Davis, Yvonne Jones, Merle G. Paule, William Slikker Jr. , Paolo G. Rusconi, Jason Czachor, Amy Bodien, Joslyn A. Westphal, Danielle D. Dauphin y Steven E. Lipshultz. https://www.nature.com/articles/s41390-018-0256-9

 

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