TDAH predispone genéticamente al consumo de cannabis

El TDAH predispone genéticamente al consumo de cannabis

Una investigación liderada por el Hospital Vall d’Hebron revela la causalidad entre ambos factores. Los médicos creen que los resultados indican la importancia de prevenir durante la infancia.

Una persona con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) tiene, por predisposición genética, un riesgo casi ocho veces mayor de consumir cannabis. 

Así lo desvela un estudio internacional liderado por el equipo de Psquiatría, Salud Mental y Adicciones del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. La investigación, publicada en ‘Molecular Psychiatry’ y premiada en el congreso anual del European Network of Hyperactivity Disorder, se ha centrado en el análisis del genoma completo de más de 85.000 pacientes y se han descrito cuatro regiones genéticas compartidas, así como vínculos causales entre estas dos condiciones.

«Los individuos con TDAH presentan una mayor predisposición genética para consumir cannabis«, ha explicado este miércoles la investigadora principal del estudio, Marta Ribasés. «Este estudio corrobora lo que ya creíamos: que existe una base genética fuerte. Y explica por qué los pacientes con TDAH consumen más cannabis que la población general». Por su parte, la doctora Maria Soler ha destacado que este estudio permite ver la «causalidad» entre el TDAH y el consumo de cannabis. «El TDAH predispone al consumo de cannabis», ha insistido.

Según la médica Vanesa Richarte, los resultados de este estudio, fruto de la colaboración entre múltiples grupos de investigación europeos y americanos, indican la importancia de basarse en la «prevención». «Sabemos que los pacientes con TDAH comenzarán el consumo de cannabis antes, lo que empeorará su problema y su estabilidad emocional. Así, es muy importante poder intervenir antes, durante la infancia».

Prevención.

En la misma línea se ha pronunciado Josep Antoni Ramos Quiroga, jefe del servicio de Psiquiatría de Vall d’Hebron, quien ha llamado a «tratar correctamente» desde la infancia (a los nueve o 10 años) el TDAH, algo que puede ser «preventivo» del consumo de tóxicos una vez llegada la adolescencia. «Ya se sabía que los pacientes con TDAH, aproximadamente un 40% de ellos, consumen cannabis», ha dicho Ramos. Pero lo que se desconocía hasta ahora era el porqué. «No sabíamos que los factores genéticos incrementan en 7,9 veces el riesgo de consumir. Las bases genéticas son muy importantes en estos trastornos». Todo esto, ha recordado el médico, influye negativamente en el rendimiento académico.

En la presentación de los resultados de este estudio ha estado presente Denis, de 31 años y uno de los participantes del mismo. «Empecé a consumir cannabis con 13 años. Después tuve contacto con la cocaína durante bastante tiempo». No fue hasta los 21 años cuando le diagnosticaron, en Vall d’Hebron, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, el cual le había supuesto durante años «bastantes problemas a nivel social y familiar». «Cuando me lo diagnosticaron me dieron mucha tranquilidad a mí y a mi familia. Me ocurría algo», ha explicado.

Múltiples factores.

El TDAH y el consumo de cannabis tienen una etiología altamente compleja, que implica una combinación de factores de riesgo genéticos y ambientales. Diferentes estudios realizados en gemelos demuestran que el 75% del TDAH y entre el 40% y el 50% del consumo de cannabis se explica por factores genéticos.

Además, estudios longitudinales y transversales muestran que un diagnóstico de TDAH aumenta significativamente el riesgo de abuso y dependencia de sustancias en adolescentes y adultos, independenientemente de la existencia de otra patología psiquiátrica. De hecho, la prevalencia del trastorno por consumo de sustancias es del 45% entre los adultos con TDAH, pero hasta el momento se desconocían los factores que determinan esta relación.

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